Las personas van y vienen, eso es algo que ya sé, pero no termino de acostumbrarme. Tal vez sea porque nunca se está del todo preparado para decir adiós a alguien. Sobretodo si ese alguien ha sido más que importante para ti, si te ha hecho la persona más feliz del mundo... Parece mentira que eso que dicen de que del amor al odio sólo hay un paso sea cierto.
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
miércoles, 25 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Acciones impropias
En ocasiones ocurre que actuamos de forma radicalmente opuesta a como acostumbramos. La mayoría de las veces es porque hacemos cosas que nunca antes habríamos hecho por razones obvias y que por las circunstancias, simplemente nos dejamos llevar y luego, casi siempre, nos arrepentimos.
Esto nos hace pensar y, en ocasiones, sufrir, por "comernos el tarro" demasiado. Lo normal es que si acudes a otras personas es que el consejo que recibas sea un "no te rayes", ya, claro, pero tanto aquel que te lo dice como tu mismo sabéis que es imposible. ¿Dije imposible? rectifico, improbable, porque hay muy pocas cosas que sean imposibles.
No obstante, aunque en más raras ocasiones, le damos muchas vueltas a la cabeza justo por lo contrario, es decir, porque no hacemos lo que en una situación normal habríamos hecho, o lo que nuestro cuerpo y corazón nos piden hacer y no sabemos el por qué. Dejamos pasar oportunidades de las que luego nos arrepentimos, cosas muy obvias que, por falta de valor, por un exceso de reflexión acerca de lo que podría pasar o inclusive por... ¿cómo decirlo? porque la situación en la que nos encontramos no nos permita pensar las cosas con claridad y nos encontremos especialmente distraídos por algún motivo. Esas situaciones dan lugar a comederos de cabeza que pueden durar mucho, mucho tiempo y que nos dejan la duda que nos marchita por dentro de qué habría pasado si lo hubiera hecho.
Es en estos momentos cuando nos preguntamos cosas como: "¿Qué es lo que realmente queremos?"
Son dudas que solo el tiempo puede solucionar, aunque en ocasiones nos veamos obligados a tener que tomar decisiones muy... digamos peligrosas y que quizás es mejor no solucionar. La decisión reside en el valor que tengamos para afrontar las consecuencias.
jueves, 5 de abril de 2012
Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.
Ahí me tenéis en uno de esos días
En que nadie te coje el teléfono
Y las paredes se te echan encima
Yo se que siempre hay salida
Pero saber que todo ira mejor
No quita que me sienta echo una porquería
Pasan lo años los proyectos los sueños
Recuerdas como querías ser cuando eras pequeño?
Crecer es darse cuenta que la vida no es como quisieras que fuera
Todo es mucho más complejo responsabilidades
Luchas deberes
Sonreír cuando no te apetece
Mentir para no hacer daño a la gente que quieres
Fingir cuando perfectamente sabes que te mienten
Merece la pena hacer lo que se supone
Que debes mas veces de lo que realmente quieres?
Porque termine haciendo lo que todos hacen
Si se supone que siempre me sentí diferente
He sido un cobarde disfrazado de valiente
Siempre pendiente del que dirá la gente
Escondo mis miedos para parecer fuerte
Pero ya no es mas es hora de ser consecuente
Porque ja creo que lo he visto amigo y ja
Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
Ser honesto con uno mismo
Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido
Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
No cegarse con los objetivos
Tratar de relajarse y vivir algo mas tranquilo
Con este tema me hago una promesa
Y es hacer lo que sea para encontrar soluciones no problemas
Se que no soy perfecto bien
No me castigare más por no serlo
Voy a aprender a decir que no
Aceptarme como soy a medir el valor
Porque a veces fui valiente por miedo
Se que suena extraño
Pero sabes que?
Lo peor de todo es que es cierto
Hoy busco dormir a gusto
No suena muy ambicioso pero créeme es mucho
Llevo 30 años estudiando la vida
Que no hay mal que por bien no venga?
Eso es mentira
Me centrare en lo importante
En mi familia mis amigos mi pasión por el arte
Aceptare que tengo derecho a estar de bajón
De vez en cuando
Porque estar de bajón es humano
No pienso rendirme ante ningún problema
Confío en mi soy capaza de vencer lo que sea
Volveré a caer millones de veces
Peor siempre volveré a erguirme
Porque me di cuenta de que ja
Oh si amigo me di cuenta de que jum
Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
Ser honesto con uno mismo
Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido
Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
No cegarse con los objetivos
Tratar de relajarse y vivir algo mas tranquilo
domingo, 4 de marzo de 2012
¿Las cosas buenas tienen que acabarse?
Cuando un día cualquiera conoces a una persona y desde ese
momento tienes la sensación de que esa persona va a ser especial, lo será. Será
más especial, incluso, de lo que tú esperabas.
Todo empieza con una
breve amistad, y poco a poco esa amistad va avanzando. Todo es perfecto a
excepción de la distancia. No poder ver a la persona que quieres cuando lo
necesitas es duro, pero bueno, “solo necesitamos un poco de paciencia”. Sigue
pasando el tiempo y hay tanta confianza que ni tu mismo consigues creértelo.
Puedes pasar horas y horas hablando sin que la conversación se termine, pero
después de tantas horas hablando, de compartir buenos y malos momentos parece
que todo empieza a no ser tan bonito como al principio, todo se vuelve monótono.
Después de semanas intentando descubrir cuál es el problema y no encontrar
solución parece ser que la mejor opción es pensar cada uno por su lado.
Y ahí es cuando te
das cuenta de cuánto necesitas que esa persona esté al otro lado de la pantalla.
Es en ese momento cuando sientes que quieres a esa persona más que a ti mismo y
que no quieres que nunca se aleje de ti.
viernes, 2 de marzo de 2012
Días de lluvia, días tristes
Cuando el día parece que va a ser bueno, pero rápido te desengañas, es muy difícil remontar la situación. Cuando notas rara a la gente que te rodea, el clima no favorece, el extress de los exámenes hace que todo el mundo esté alterado y no te salen bien las cosas, lo mejor es no pensar demasiado, o eso dicen, porque todos sabemos que es imposible no darle vueltas a aquello que pueda preocupar, lo cual hace que te comas la cabeza, le des demasiadas vueltas y termines pasando un mal momento, porque cuanto menos quieres pensar en algo, más vueltas le das.
En ocasiones puede ocurrir que escuches un comentario que tenga una altísima probabilidad de tratarse de aquello que te preocupa, el asunto no se nos irá de la cabeza. Ocasiones en las que no sabes que hacer, si hablar el tema con alguien de confianza o por lo contrario esperar y comprobar cual es la realidad. Problemas que nos devoran por dentro, y de los cuales tenemos miedo de descubrir la verdad por el dolor que nos pueda causar, aunque podrían aliviarnos por no guardar ninguna relación con nuestras sospechas. Se trata de días en los que desearías no pensar, pero te resulta imposible, días que solo quieres que se pasen rápido para evitar sufrir, días que se hacen eternos. Días en los que necesitas algo que te distraiga, pero que nada parece poder conseguirlo.
Días malos que afortunadamente se acaban y que nos permiten apreciar mejor los buenos momentos.
sábado, 25 de febrero de 2012
¿Por qué hacemos las cosas que sabemos que no se han de hacer?
Es increíble de qué manera las personas somos capaces de hacer aquello que sabemos que no debemos, simplemente por nuestra mera curiosidad, nuestra necesidad de satisfacer y dar respuesta a todas aquellas dudas que nos destrozan por dentro aunque sepamos que en el fondo la mitad no son nada más que simples estupideces.
Todo ello no sería tan grave si no supiéramos que las cosas que hacemos pueden hacer daño a aquellas personas que tanto nos importan, romper relaciones estrechas, perder la comunicación y los sentimientos que hacen tan fuerte ciertos lazos por puro egoísmo, un egoísmo que en ocasiones es mejor tragarse, pasar un mal rato y simplemente dejar que el tiempo nos de nuestras tan ansiadas respuestas que quizás nunca deberíamos saber.
Aun así, actuamos de manera impulsiva, sin meditar las cosas y en ocasiones las consecuencias pueden ser más graves de lo que podrías llegar a imaginar. Consecuencias que hacen que te arrepientas con todas tus ganas de haber tomado esa decisión, pero que por desdicha nunca tendrán solución y con las que tendrás que cargar durante mucho tiempo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



